LAS REGIONES

Uruguay posee características inmejorables para la producción de vinos de calidad.
Está ubicado entre los paralelos 30° y 35° de latitud sur, zona de las mejores áreas cultivables de Argentina, Chile, Sudáfrica y Australia.
Es el único país del continente que, con influencia del océano Atlántico, se asemeja a Burdeos en temperatura, lluvia y vientos, y posee diversidad de buenos suelos con diferentes niveles de drenaje y fertilidad.
Es, además, un país que combina la tradición, el conocimiento y la experiencia de la producción artesanal del viejo mundo con la energía e innovación del nuevo. El resultado son vinos singulares, con un perfil propio y características que sorprenden.

Zona Sur

En esta zona, la influencia del Río de la Plata es muy marcada, y es la región donde se concentra la mayor cantidad de bodegas y viñedos del país. Es ideal para las variedades blancas: Chardonnay, Sauvignon Blanc, Viognier y Albariño, y, en especial, para la cepa insignia: el Tannat.

Montevideo

En la capital se encuentran algunos de los viñedos más antiguos del país. Fue el lugar elegido por los primeros viticultores, que buscaban estar cerca del principal mercado, pero la expansión de la ciudad los fue alejando hacia Canelones. Como en toda la zona sur, el promedio de lluvia anual hace que la irrigación artificial sea innecesaria. La brisa constante del mar, al igual que en Galicia, favorece la maduración larga y modera el potencial alcohólico, preservando parcialmente la acidez.

Canelones

Es la región vitivinícola más grande del país, siendo responsable del 60 % de la producción. El departamento rodea a la capital, presentando una paisaje llano suavemente ondulado que incluye campos y playas. Ofrece una gran variedad de suelos, que generalmente son ricos y densos, entre los que se destacan los de granito rosa de más de 600 millones de años. Posee temperaturas tolerables, tanto en verano (que descienden en la noche) como en invierno (donde no hace frío excesivo), y abundancia de agua de buena calidad, por la proximidad de numerosos ríos.

San José Es la cuarta región del país en cuanto a producción, con aproximadamente 500 hectáreas de vides. Presenta características climáticas y de suelo muy similares a las de Canelones. Es una región reconocida por su sauvignon blanc y, por supuesto, por el clásico tannat.

Zona Este

Posee mayor altitud y diversidad geológica que el resto de las regiones. Suelos particulares, como los compuestos por rocas cristalinas con algunas incrustaciones de cuarzo, los aluviales y de grava en el hondo del valle, y en particular los próximos a la laguna Garzón, surgidos de basamento cristalino, que son los más antiguos del planeta. Fruto del desgaste de estas rocas, surge el balasto de la región: muy suave y con excelente drenaje y permeabilidad, y con múltiples minerales para producir algunos de los vinos más relevantes de la zona.

Maldonado

El departamento de Maldonado, reconocido internacionalmente por la ciudad balnearia de Punta del Este, tiene un perfil innovador que lo posiciona como la región emergente en la producción vitivinícola del país.

Zona suroeste

Dominada por el departamento de Colonia, esta zona alberga la primera ciudad del país, considerada hoy Patrimonio Histórico de la Humanidad. Posee una gran propuesta gastronómica: es famosa tanto por sus vinos como por sus quesos, y cuenta con la bodega comercial más antigua del Uruguay; visitarla es sentirse transportado a otra época.

Colonia

Los terrenos del departamento, especialmente los de Carmelo y los pedregosos cercarnos al río San Juan, son de excelente calidad para la producción de vinos. Combinados con el clima suave que generan las aguas cálidas de los ríos Uruguay y Paraná (que confluyen sobre el Río de la Plata) la hacen especialmente idónea para variedades tardías, como cabernet sauvignon y tannat, así como para las variedades blancas.

Zona Central

Con clima más cálido y más horas de sol que otras regiones; se destacan los departamentos de Durazno, de maduración más temprana, lo que evita las lluvias tardías de otoño; y Rivera, que se caracteriza por viñedos en colinas, cerros y suelos de tierra roja.

Durazno

Ocupa la región central del país y posee clima más cálido. Esto favorece que las variedades tardías maduren, generalmente, dos semanas antes que en Canelones y que se evite el daño de las lluvias de otoño. Estas características le han proporcionado una excelente reputación por sus cabernets bien madurados.

Rivera

Se caracteriza por sus viñedos a los lados de colinas y cerros, algunos a 215 metros de altura, y por sus suelos profundos de arena roja. Al limitar con Brasil, comparte muchas de sus condiciones climáticas: aquí las estaciones son más secas y hay más horas de sol. Es una región especialmente buena para las cepas que maduran tardíamente, como la cabernet sauvignon y la omnipresente tannat.

Zona litoral

Una zona de temperaturas elevadas, gran amplitud térmica y humedad. La fuerte influencia de los ríos Uruguay y Daymán, junto a la diversidad de suelos dan origen a vinos con características particulares. Son regiones donde la humedad hace todo más difícil, pero le da al vino más sabor y aroma.

Paysandú

Es la más grande de las regiones pequeñas, con 32 plantaciones en 170 hectáreas. El suelo es fértil y rico en contenido calcáreo, bueno para tannat, cabernet sauvignon y syrah.

Salto

Sobre la cuenca del Daymán, la temperatura fluctúa entre 40 grados, durante el día, y 20 grados, durante la noche, y los suelos son limosos, arenosos, de medio metro de espesor y poco fértiles, sobre una capa bien drenada de grava, que mantiene cierta humedad. Resultan ideales para vinos finos, en particular para el tannat, que se manifiesta bien suave y redondo.