Uruguay debe la calidad, la excelencia y la tradición de sus vinos finos gracias a la privilegiada ubicación geográfica en la que se encuentra.
Situado entre los paralelos 30 y 35 del hemisferio sur, ostenta junto a otros países vecinos (Argentina y Chile) y a otros más lejanos (Sudáfrica y Australia) una de las mejores áreas cultivables del mundo.
Nuestro suelo, se caracteriza por convivir bajo la influencia de un clima templado, junto a inviernos fríos y veranos cálidos, y una notable influencia marítima en la zona sur, por el Rio de la Plata y el Océano Atlántico y suroeste del país, debido al Rio de la Plata. Toda esta combinación de factores, hace ideal la maduración y proveen de excelentes resultados futuros al cultivo de la vid.
A lo largo de las nueve zonas vitícolas de nuestro país, el suelo va tomando diferentes matices. Suelos rústicos y pedregosos de buen drenaje, a suelos más profundos, más finos, y más livianos.
El Tannat, es la cepa tradicional del Uruguay, mezcla perfecta de la adaptación suelo-clima lo que ha generado a lo largo de los años, ser un rasgo característico de nuestra identidad, y nuestro mejor embajador a nivel mundial.